“Yo confío en ti”

Creo que uno de los mejores regalos que se le puede dar a una madre es la confianza, únicamente que confíen en ella en todo lo que engloba la maternidad (embarazo, parto, lactancia, crianza…).

Hoy te regalo mi confianza: “yo confío en ti”.

Muchas veces cuando nos convertimos en madres se reciben muchos comentarios en que no solo te hacen ver las cosas de distinta manera sinó también te hacen dudar de tu capacidad de madre. Sabemos que el convertirse en madre puede hacerte tener muchas dudas que no te habías planteado antes, pero si aun nuestro entorno no muestra cierta confianza en nosotras podemos bloquear nuestro instinto de maternar y pensar que no lo estas haciendo bien, que surjan muchas más dudas y sufrimientos. A medida que l@s niñ@s crecen cada una va sintiendo más esa confianza en sí misma y se empieza a huir más de los comentarios que no interesan para quedarse con aquellos que refuerzan tu forma de criar, pero también hay momentos de duda y desconfianza por si lo estamos haciendo bien o no. Cada etapa de nuestr@s hij@s nos hace adaptarnos, cuestionarnos, aprender y superar obstáculos nuevos.

Personalmente muchas veces delante de situaciones familiares com mis hijos pienso en lo bueno que sería tener como el angelito del bien y el mal detrás de mi oreja que me aconsejara y me apoyara en esos momentos de duda. Porque esa falta de apoyo a veces te hace sentirte sola o solos porque esas dudas en la crianza también aparecen en la pareja. Pienso que muchas veces es porque pensamos más en el futuro que en el presente, nos podemos fijar más en lo que puede ser o pasar  y no en lo que es y pasa ahora.

A veces, fijarte en los pequeños detalles como una sonrisa o un “te quiero mamá” te hacen ver que si hay alguien que está confiando en ti y que para ell@s lo estás haciendo bien o lo mejor que puedes, pero siempre hay días que nuestro diablo se dispara, la paciencia se termina, el cansancio nos deja sin energía,… y podemos actuar como no nos gusta. ¡Lo sé!, luego nos estamos castigando todo el dia. Una vez en calma intentar ser conscientes de que nos ha provocado esa reacción para aprender de lo que no nos ha gustado, decir lo siento a quién se haya herido, y pensar cómo podemos hacerlo mejor en la próxima situación. 

En muchas ocasiones no hace falta que te digan “lo debes hacer así” sinó un “lo estás haciendo bien” o “yo confio en ti”, solo estas palabras te empoderan y te dan alas para creer que vas a poder maternar desde tu corazón con la tranquilidad de no sentirte juzgada. Son palabras que te dan esa calma para poder pensar con claridad y actuar con libertad.

El gran regalo es esa persona que te hace estar bien y puede sustentar esos buenos y malos momentos, que confíe que siempre lo vas a intentar hacer lo mejor posible y te haga sentir que 

“Eres la mejor madre para tu hij@”

A veces no se encuentra esa persona en tu alrededor, pero si la encuentras en otro grupo de iguales (pequeña tribu de mamás), o en otros profesionales de la maternidad como las comadronas, doulas, asesoras de lactancia,…

Un abrazo.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s